Caída dentro del autobús o metro

28.03.2022

>El Seguro Obligatorio de Viajeros

Se encuentra incluido en el precio de cualquier billete de transporte público colectivo con capacidad para nueve o más personas (autobús, metro, tren, barco) u otros de capacidad inferior en los que la tracción se hace por cable (telesillas, teleféricos, funiculares, etc.).

Desde el momento en el que un usuario de transporte público, ya sea autobús, metro, tren, etc. o cualquier otro tipo, compra el billete cuenta con un seguro por el que puede pedir una indemnización tanto a la empresa del servicio público como al responsable del accidente.

El Seguro Obligatorio de Viajeros incluye cobertura durante el trayecto pero también mientras subes y bajas del medio de transporte o cuando recoges tus maletas.

El SOVI es un seguro privado obligatorio, como su nombre indica, que deben tener todos los medios de transporte de carácter público porque todo trayecto implica un riesgo.

Este seguro no es excluyente, es decir, que uno que haya contratado el pasajero por su cuenta es compatible con el del transporte público.

Es necesario tener el billete excepto en ciertos casos:

-Que por circunstancias del accidente sea posible que se haya destruido o perdido.

-Que los afectados sean menores de edad que por normativa estén excluidos del pago del billete, quienes estarán también asegurados,

-Que se trate del personal de la empresa que realice servicios dirigidos al mantenimiento o funcionamiento del vehículo o personal de la administración que realice funciones de control durante el viaje.

El SOVI solo cubre los daños personales y corporales, no los materiales.

Las lesiones indemnizables por el SOV tienen su propia tipología de lesiones que viene establecida en el Real Decreto 1575/1989, de 22 de diciembre .

Estarán excluidos de esta cobertura del S.O.V. los viajeros que provoquen los accidentes en estado de embriaguez, bajo los efectos de las drogas o estimulantes o bien mediante la comisión de actos dolosos.

-El seguro de responsabilidad civil es compatible con el Seguro Obligatorio de Viajeros, pero es imprescindible demostrar la responsabilidad del conductor del autobús o bien de un tercer vehículo en el accidente, y dirigir la reclamación frente a la compañía de seguros correspondiente.

-Dicha compatibilidad con el Seguro Obligatorio de Viajeros, la reconoce el Tribunal Supremo en la STS (Sala de lo Civil, Sección 1ª) núm. 627/2011 de 19 de septiembre (RJ 2011\6424): "La perjudicada resultó lesionada en accidente ocurrido mientras viajaba en autobús urbano de la compañía Tuzca, y, por tanto, estando en posesión de un billete en el que, junto a la tarifa, se abona el seguro obligatorio de viajeros proporcionado por la aseguradora Mercurio S.A. Como el siniestro se ocasionó por un frenazo brusco, se declaró una responsabilidad civil, cubierta por el seguro obligatorio exigido por la LRCSCVM. Lo que pretende la recurrente -compatibilidad de las indemnizaciones reclamadas- es posible dada la distinta naturaleza de ambos seguros. El seguro de viajeros viene regulado por el todavía vigente RD 1575/1989, de 30 22 de diciembre. Cita y reproduce los artículos 1, 3, 6, 7 y 9. El de viajeros es un seguro de personas, comprendido en el artículo 100 LCS, que cubre exclusivamente las lesiones corporales del viajero que produzcan muerte, invalidez permanente o incapacidad temporal, y que puedan anudarse a cualquier accidente culpable o fortuito, salvo que hubiera sido provocado por el propio asegurado. Frente a él concurre un seguro bien distinto, contemplado por el RD 7/2001, de 12 de enero, por el que se aprueba el Reglamento sobre responsabilidad civil y seguro en la circulación de vehículos a motor. Cita y reproduce los artículos 1, 9 y 10. Es un seguro de responsabilidad civil, de los comprendidos en los artículos 73 y 75 LCS, cuyo asegurado no es el pasajero sino el propietario del vehículo a motor, que debe responder por la conducta del conductor. No es un seguro de accidentes que venga a cubrir el daño personal, con independencia de la causa del siniestro, sino que atiende únicamente a la responsabilidad en su causación, de tal modo que sí se atenderá a la responsabilidad (extracontractual) de quien lo cause. De ahí que el asegurador pueda subrogarse en las acciones que tenga su asegurado frente al responsable, lo que no cabe en el seguro de accidentes. Estamos pues, ante una responsabilidad extracontractual, exigible a la aseguradora a tenor del artículo 1 de la Ley de Uso y Circulación de Vehículos a Motor, tanto en su redacción anterior, incorporada por la DA 8ª de la Ley 30/1995, de 30 de noviembre, como en su redacción posterior a la entrada en vigor del RDL 8/2004, de 29 de octubre, por el que se aprueba el TRLRCSCVM. A tenor de esta distinta regulación no cabe confundir las indemnizaciones que proceden de ambos seguros, que resultan por ello compatibles".

CONCLUSIÓN:

-El Seguro Obligatorio de Viajeros es una modalidad de seguro de accidentes y, por lo tanto, como seguro de personas, el riesgo cubierto es la persona del viajero, por lo que el derecho del asegurado no depende de una actuación culposa o negligente del transportista.

- El seguro de responsabilidad civil cubre el riesgo de nacimiento a cargo del conductor y del propietario del vehículo de la responsabilidad civil frente a terceros, esto es, con ocasión de un hecho de la circulación, de índole objetiva en el caso de los daños a personas, y subjetiva cuando de daños materiales se trate. Como seguro de daños y no de personas, el interés protegido es el del responsable del daño, cuanto que lo que se asegura no es la posibilidad del accidente de terceros sino la deuda de responsabilidad que se verá obligado a asumir el asegurado responsable.

-Esta distinta naturaleza, finalidad y cobertura y la expresa compatibilidad de las dos modalidades de seguros, conlleva la posibilidad de reclamar conforme al seguro de responsabilidad civil, para completar las indemnizaciones correspondientes en que las mismas no estuvieran contempladas en el ámbito del Seguro Obligatorio de Viajeros.

-El SOV como modalidad de seguro de accidentes y, por lo tanto, como seguro de personas, cubre los daños sufridos en un accidente que tenga lugar con ocasión de un desplazamiento en un medio de transporte.

-El seguro de responsabilidad civil con vehículos a motor, como seguro de daños y no de personas, cubre el riesgo de nacimiento a cargo del conductor y del propietario del vehículo de la responsabilidad civil frente a terceros, esto es, con ocasión de un hecho de la circulación, en cuanto que lo que se asegura no es la posibilidad del accidente de terceros sino la deuda de responsabilidad que se verá obligado a asumir el asegurado responsable.

-No hay duplicidad en la indemnización sino distinto riesgo e interés resarcible y, por lo tanto, no le es aplicable la prohibición relativa al enriquecimiento injusto.

-El hecho de que la indemnización del SOV no tenga nada que ver con la culpa en el acaecimiento del accidente de manera que si bajo la cobertura del SOV no puede incluirse los daños que no vienen previstos en dicho seguro, lo que comporta que el perjudicado podrá interponer la acción de responsabilidad civil frente al transportista.

-La compañía aseguradora que cubre el SOV, vendrá obligada a indemnizar los daños sufridos por el simple hecho de acaecer el accidente.

-Si se desestima la acción derivada del Seguro Obligatorio de Viajeros o para completar las indemnizaciones que no vienen previstas en este seguro, la perjudicada podrá interponer la acción directa frente al asegurador y la acción de responsabilidad civil frente al transportista, siempre que la culpa del accidente no sea exclusiva del perjudicado o no exista fuerza mayor que haya provocado el accidente.

-AUDIENCIA PROVINCIAL DE BARCELONA SECCIÓN DE FECHA 19/10/2020 Nº DE RECURSO: 160/2020 Nº DE RESOLUCIÓN: 790/2020: (......)Declara el Tribunal Supremo en la sentencia de 14 de mayo de 2014, nº 245/2014, recurso 2.563/2011: "Los arts. 1 y 7 del Real Decreto Legislativo 8/2004 de 29 de octubre ponen el acento, para la exoneración, no en la falta de culpa del conductor, sino en la culpa exclusiva de la víctima, por lo que en la sentencia recurrida se efectúa una valoración innecesaria del art. 217 LEC . Este aserto de la sentencia recurrida se centra en la creencia de que la acción ejercitada es la del art. 1902 del C. Civil , cuando en los fundamentos jurídicos de la demanda se refiere por el actor que "frente a la aseguradora se ejercita la acción derivada del seguro obligatorio de vehículos de motor, frente a la que solo cabe oponer la culpa exclusiva de la víctima". Junto con ello los preceptos mencionados también establecen la exoneración de condena a la aseguradora cuando concurre fuerza mayor extraña a la conducción"......"El seguro de responsabilidad civil regulado en la LRCSCVM tiene por objeto de cobertura el riesgo de nacimiento a cargo del conductor y del propietario del vehículo, de la responsabilidad civil frente a terceros prevista en el artículo 1 de la LRCSCVM, esto es, con ocasión de un hecho de la circulación, de índole objetiva en el caso de los daños a personas. Este precepto establece un principio de responsabilidad objetiva, por virtud del riesgo o peligro que supone la circulación en automóvil, riesgo que está socialmente aceptado, lo que lleva al legislador a una alteración de las reglas de la responsabilidad subjetiva del artículo 1.902 del Código Civil. La consecuencia es el establecimiento de una responsabilidad objetiva, que supone criterios de imputación ajenos a la concurrencia de culpa o negligencia, y, además, se establece una presunción de causalidad entre las actividades de riesgo y las consecuencias dañosas que aparezcan como características de aquella. Esta presunción sólo puede enervarse demostrando que concurren las causas de exoneración configuradas por la ley como excluyentes del nexo de causalidad entre la acción y el daño. Es más, a fin de procurar la indemnidad de las víctimas, se aceptan supuestos de responsabilidad incluso cuando concurran circunstancias de fuerza mayor, derogando la regla general del artículo 1.105 Código Civil. Dicho de otra manera, los supuestos excluyentes de responsabilidad que establece el artículo 1 de la LRCSCVM son supuestos de fuerza mayor, pero, salvo que se trate de los específicos mencionados, cualquier otro supuesto de fuerza mayor supone la necesidad de indemnizar. Para que la fuerza mayor despliegue su eficacia en sentido de que enerve la responsabilidad, debe ser extraña a la conducción o al funcionamiento del vehículo, entendiendo por tal el que se desprende del sector de la actividad contemplado como fuente de riesgo. En este sentido, declara la sentencia del Tribunal Supremo del 4 de febrero de 2015 que cuando la fuerza mayor no es extraña a la conducción estamos ante un supuesto de caso fortuito, que no se recoge expresamente como elemento excluyente de la cobertura del seguro obligatorio. Así pues, en atención a la doctrina expuesta, la maniobra imprudente de un turismo que irrumpe en la calzada sin adoptar las necesarias precauciones no conforma el concepto de fuerza mayor extraña a la conducción o al funcionamiento del vehículo(.....).